El lubricante adecuado hace dos cosas: multiplica el placer y protege tu juguete. El equivocado puede arruinarlo en un solo uso. Aquí tienes la guía rápida para no fallar nunca.

1. Base agua: el todoterreno seguro

Es el que recomendamos por defecto. Compatible con todos los materiales (silicona, cristal, metal, ABS), seguro con preservativos y juguetes, y se limpia con agua. ¿Hace "tirilla" o se seca? Reaplica o rea­valo con un poco de agua. Para el 95% de las situaciones, base agua.

2. Base silicona: NUNCA sobre silicona

Dura más y es genial para la ducha... pero tiene una regla de oro: jamás lo uses con juguetes de silicona. "Lo semejante disuelve a lo semejante": reacciona con la superficie, la vuelve pegajosa y la estropea para siempre. Sí puedes usarlo con juguetes de cristal, metal o ABS. Lo contamos en la guía de cuidados.

3. Base aceite: con mucho ojo

Aceites y cremas dan sensación sedosa, pero: degradan el látex (adiós preservativos), se infiltran en materiales porosos (TPE/PVC) y son difíciles de limpiar (pueden alterar el pH). Resérvalo para masaje en piel, no para juguetes ni penetración con preservativo.

4. Híbridos: lo mejor de dos mundos (a medias)

Mezclan base agua con un poco de silicona: duran algo más que el de agua y resbalan más. Aun así, si llevan silicona, mejor evítalos con juguetes de silicona salvo que el fabricante garantice compatibilidad.

La regla rápida

  • Juguete de silicona (como los de ClimaxLab) → base agua. Siempre.
  • Cristal / metal / ABS → agua o silicona.
  • Con preservativo de látex → agua o silicona, nunca aceite.
  • Juego anal → agua, y generoso (el recto no se autolubrica).

En resumen

Si tienes piezas de silicona platino como las nuestras, tu mejor amigo es el lubricante de base agua: seguro, fácil y respeta el material. Y cuando termines, ya sabes: agua, jabón y a su bolsita. ¿Por qué tu silicona merece este mimo? Te lo explicamos en la guía de materiales.

Contenido para mayores de 18 años.