¿Tu primer dildo y mil dudas? Tranqui. Usarlo bien no va de fuerza ni de prisa: va de elegir bien, lubricar de sobra y tomártelo con calma. En esta guía te llevamos de la mano (nunca mejor dicho) en tu primera vez.
1. Antes de empezar: elige bien
Medio éxito está en la elección. Tres cosas:
- Talla: empieza modesto. Mejor quedarte corto que pasarte. Te ayudamos en la guía de tallas.
- Firmeza: para empezar, una firmeza media se adapta sin perder presencia.
- Material: que sea silicona platino body-safe, sin poros (nada de TPE barato). El porqué, en la guía de materiales.
2. Lubricante: sí o sí
El lubricante no es opcional, es lo que hace que todo deslice y no moleste. Con juguetes de silicona usa siempre base agua (el de silicona los daña). Lo desglosamos en nuestra guía de lubricantes.
3. Relájate y ve con calma
Crea ambiente, dedica tiempo a calentar (caricias, juego previo), respira y entra despacio. La prisa es el enemigo número uno del placer. Si algo molesta, para, añade lubricante y vuelve a empezar más lento.
4. No solo "dentro y fuera": juega con el ángulo
El movimiento de pistón está bien, pero la magia suele estar en el ángulo. Inclinando la punta hacia la pared frontal buscas el punto G (o el punto P); prueba movimientos lentos de "ven aquí" y presiones mantenidas, no solo velocidad.
5. Manos libres, si quieres ir un paso más
Cuando le cojas el truco, una base de ventosa te libera las manos para moverte tú y combinar con otras zonas. Te lo contamos en la guía de juego manos libres.
6. Al terminar: límpialo
Agua tibia y jabón neutro, y a su sitio. Mantenerlo bien es parte del disfrute; tienes el detalle en la guía de cuidados.
Tu primera pieza
Para empezar sin agobios, una pieza de silicona platino en talla S/M y firmeza media — como la Madre de Dragones — es un primer paso ideal. Y si dudas con la medida, repasa la guía de tallas.
Contenido para mayores de 18 años. Escucha a tu cuerpo: molestia leve que cede, bien; dolor agudo, para.


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